China, Entre Ríos y el desafío de pensar el desarrollo desde la producción
Un reciente informe elaborado a partir de una experiencia de formación e intercambio en China permite observar una tendencia que debería llamar la atención de quienes pensamos el desarrollo desde una perspectiva productiva: el gigante asiático ya no demanda solamente volumen. Cada vez exige más calidad, trazabilidad, tecnología, certificaciones y valor agregado.
Esto plantea un desafío para la Argentina. Durante décadas gran parte de nuestras exportaciones estuvieron concentradas en materias primas. Hoy la competencia internacional obliga a avanzar hacia una estrategia más inteligente, capaz de combinar producción, innovación, logística y agregado de valor.
Para Entre Ríos la oportunidad es evidente. La provincia cuenta con una matriz productiva diversificada que incluye soja, maíz, arroz, carne bovina, avicultura, cítricos, miel y nuez pecán, además de capacidades técnicas vinculadas a la sanidad animal y la biotecnología.
Pero los recursos naturales por sí solos no garantizan el desarrollo. La experiencia china muestra la importancia de la planificación estratégica, la infraestructura logística, la innovación tecnológica y la articulación entre Estado, universidades y sector productivo.
En este punto aparece una discusión trascendental para nuestra región: el papel de los puertos y las vías navegables. Entre Ríos posee una ubicación privilegiada sobre el corredor fluvial del Paraná y el Uruguay. Sin una logística eficiente, sin puertos operativos, sin dragado adecuado y sin conectividad, gran parte del potencial exportador queda limitado.
La cuestión de fondo es política. El desarrollo no ocurre por generación espontánea. Requiere un Estado capaz de planificar, coordinar y promover inversiones estratégicas. Requiere políticas públicas que acompañen a productores, cooperativas y empresas para acceder a mercados cada vez más exigentes. Requiere formación técnica, innovación y visión de largo plazo.
Desde el peronismo siempre hemos sostenido que la verdadera independencia económica se construye agregando valor al trabajo argentino. En la actualidad, ese principio mantiene plena vigencia. No alcanza con exportar materias primas; debemos generar empleo, tecnología y desarrollo en nuestros territorios.
China seguirá siendo uno de los principales motores de la demanda mundial de alimentos durante las próximas décadas. La incógnita es si Argentina y Entre Ríos aprovecharán esa oportunidad únicamente como proveedores de commodities o si serán capaces de construir una estrategia de desarrollo que transforme producción en trabajo, conocimiento y crecimiento para nuestras comunidades.
Por Fernando Kosciukowicz
Para el Partido Justicialista de Ibicuy
Producción, trabajo y planificación para el desarrollo nacional y regional.
Fuente: Tito, Luciana (2026). Argentina y China: Comercio agroalimentario y oportunidades para Entre Ríos. Reflexiones y aportes a partir del Seminario sobre el Desarrollo del Comercio de Productos Agropecuarios. Documento de trabajo elaborado a partir del Seminario sobre el Desarrollo del Comercio de Productos Agrícolas para Argentina, Beijing y Kunming, República Popular China.


Comentarios
Publicar un comentario